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Si se presenta inflamación, enrojecimiento o supuración, ya que pueden ser debidos a una infección bacteriana secundaria. Si es necesario, el médico prescribirá un antibacteriano además del antimicótico. |
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Si el problema afecta a otras áreas del pie, ya sea la parte superior o la planta del pie. |
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Si también están afectadas las uñas de los dedos. Puede necesitarse un tratamiento tomado. |
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Si el paciente es diabético, con várices o problemas de circulación, porque este tipo de pacientes, son más propensos a sufrir infecciones secundarias y además tienen dificultades para la cicatrización. |
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Si el paciente tiene antecedentes de alergia, asma o enfermedades de la piel. |
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Si el paciente ha utilizado un antimicótico durante varias semanas sin que haya notado una mejoría. |
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Si el cuadro empeora durante el tratamiento con el antimicótico. |
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En niños, ancianos, mujeres embarazadas o que estén amamantando. |